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Tailandia: miles de huŽrfanos en cinco a–os

DespuŽs de cinco a–os de insurrecci—n en las provincias del sur de Tailandia, junto a la frontera con Malasia, 2.897 ni–os han quedado huŽrfanos de uno o ambos padres y 1.572 mujeres han quedado viudas a consecuencia de la violencia. Los datos fueron dados a conocer hoy por la Oficina de la Mujer y la Infancia y describen la situaci—n que se vive en las tres provincias m‡s afectadas de Tailandia: Narathiwat, Yala y Pattani, y en algunos distritos de la provincia de Songkhla. Aunque ya hubieron antes intentos independentistas, la nueva fase de violencia comenz— en enero del 2004, por voluntad de un no mejor identificado grupo de Ôindependentistas radicales, aunque el nśmero de huŽrfanos se ha duplicado desde el 2007, lo que confirma que la crisis se ha agravado en los śltimos 30 meses. Segśn algunas fuentes de prensa, en las provincias meridionales hasta ahora han perdido la vida casi 4.000 personas, pero recientemente el vice-primer ministro Suthep Thaugsuban revis— las estimaciones y se habla ahora de entre 4.000 y 5.000. Narathiwat, Yala y Pattani son las śnicas provincias de Tailandia donde la mayor’a de la poblaci—n es musulmana y de lengua malaya, y corresponden a un antiguo sultanato que fue anexado a comienzos del siglo pasado a lo que entonces era el reino de Siam. El general retirado Ekkachai Srivilas, director de la Oficina para la Paz y la Gobernabilidad el Instituto Rey Prajadhipok, se–al— el fracaso de los esfuerzos del gobierno por conquistar el apoyo de la poblaci—n local contra los rebeldes. Al participar en un seminario sobre este tema que concluy— d’as atr‡s, dijo que hay que buscar un nuevo enfoque de la crisis, llamando la atenci—n sobre los enormes gastos que se est‡n haciendo con el despliegue de 60.000 soldados en el Sur. Segśn el experto Ayub Khan Pathan, ninguna soluci—n ser‡ posible si no se tiene en cuenta la fuerte identidad hist—rica de la minor’a musulmana malaya. Propuso que en vez de dirigirse a ella desde la —ptica de una estrecha visi—n de estado-naci—n se reconozca su especificidad y se valore su aporte al pa’s. (Misna)